Alguien decía por ahí... Hay crímenes de pasiones, crímenes de lógica y muchos desalmados que usan la excusa del amor. Yo, en cambio, me acrimino en el grito mismo de la naturaleza, en el desarraigo de nuestros instintos, en el sueño piadoso de la libertad y en la profunda convicción de mi melancolía.