No nací con una cámara bajo el brazo.

Ni crecí escondiéndome en el cuarto oscuro de mi abuelo mientras él le enseñaba el material fotosensible a su cuñada.

Tampoco me regalaron una desechable acuática para mi Comunión, sino un horrendo Niño Jesús, que además había pedido yo.

 

Hubiera molado contar esto, pero no.

 

El lugar donde me di cuenta de que empezaba a gustarme de verdad la fotografía fue en la isla griega de Santorini, hace cuatro días, cuando ya tenía pelos en los sobacos. Igual es porque allí hasta un borracho manco toma buenas fotos y pude llegar a pensar que se me daba bien. Supongo que también tendrá algo que ver mi espíritu creativo.

 

En aquel viaje, en agosto de 2008, le tenía que robar la eos 400 a mi amigo Asier para experimentar con ella. Unos años antes, es cierto que me había picado el gusanillo de la fotografia mientras estudiaba. Por eso me compré una analógica, una Minolta muy chula que acabó apolillándose en el armario. Es lo que tiene tener que revelar el carrete. Lo pienso ahora y se me ponen los pelos de punta.

 

Ahora, con el mundo digital, si tomas un truño de foto, la borras como quien no quiere la cosa y nadie se entera. Queda entre tu cámara y tú. Así que puedes cagarla gratis las veces que quieras.

 

Luego está el photoshop, con el que puedes transformar tu habitación en el Palacio de Versalles. Pero ése es otro tema con el que no comulgo mucho.

 

Así que aquí estoy. Me prostituí y me compré mi nueva Canon EOS 450, más pesada que mi cerebro, con muchos botones y con la que me encanta pasearme porque infundo respeto. Ahora ya no soy una odiosa guiri, sino una auténtica fotógrafa que liga mucho más.

 

Algún día trabajaré para National Geographic, la gente besará el suelo por donde pise, pagará para tenerme como contacto en el fliper éste y quitará las fotos de su boda para poner las mías encima de la cabecera de su cama.

Yo de momento aspiro a ponerlas encima de la mía. Y lo más importante: a conseguir un estilo propio. Fotografías que no sólo se miren, sino que se lean, se vivan y con las que se aprenda algo nuevo.

Serán mejores o peores. Habrá algunas que te gusten y otras con las que te sentará mal la cena. En ese caso te agradeceré que las peles cuanto quieras y me hagas una buena crítica constructiva. Eso sí, como te pases un pelo, luego me ensañaré con la primera foto tuya que pille.

Es broma.

 

Muchas gracias por interesarte por mí.

  

ÉSTA SOY YO:

 

Ideología política: Farysmo cañí

 

Creencias religiosas: Farysmo más cañí aún

 

Actividades: Vender juguetes eróticos, calentarme la cabeza

 

Intereses: No pago hipoteca

 

Programas de televisión favoritos: La carta de ajuste

 

Citas favoritas: Cualquiera en la que él se presente

 

Color: rosa palo aterciopelado efecto moaré

 

Plato preferido: pulpo a feira, berberechos, churros bien gordos con chocolate

 

Deportes: ahorrar

 

Un sueño: Dormir mucho

 

Palabra preferida: "Endiñar"

 

Aficiones: trasnochar, leer la etiqueta del champú en el jiñadero, hablar sola, escribir listas de cosas, echar fotos con cara de que entiendo mucho, viajar cuando tengo ahorrados dos euros o más.

 

Libros preferidos: "Cómo evitar que cojee la mesa y otros apaños domésticos: el libro definitivo"

 

Películas: Seven, Kill bill, Termineitor 2, Fue a por trabajo y le comieron lo de abajo.

 

Música: El Fary (el voss), Michael Jackson (el voss 2) Otros: Los Chichos, los Chunguitos, Manolo Scobeitor, Isabel Pantoja, cualquiera española en la que suene una guitarrica bien tocá.

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