Dibujar es jugar... es meditar...es olvidarse del mundo manteniendo ocupadas la mente, los ojos y las manos.
La válvula del lápiz y una hoja en blanco.
No tengo ninguna filosofía de trabajo; me gusta lograr ilustraciones que inviten a imaginar una historia de fondo, dejen colar una emoción o generen empatía.
La meta: mejorar.