Amante y orgulloso practicante de la cultura oaxaqueña.
Amante de las tardes en mi Verde Antequera.
Amante de la libertad, de la igualdad y del respeto hacía cualquier forma ingrata de vida.
Amante de mi México lindo y querido.
Amante por supuesto del café, del mole, del queso oaxaca... ¡que dicha la comida de mi tierra!
Amante pues, de esta vida.