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Tres Actos: Cuando el Seba iba en 4 medio en un liceo, yo iba en primero medio en colegio inglés... No teníamos como conocernos, "porque en común no teníamos nada", EXCEPTO una alegría a prueba de balas, mente abierta y un humor calcado... Cuando yo iba en cuarto medio, el Seba trabajaba en la Biblioteca de Santi… Read more

Tres Actos: Cuando el Seba iba en 4 medio en un liceo, yo iba en primero medio en colegio inglés... No teníamos como conocernos, "porque en común no teníamos nada", EXCEPTO una alegría a prueba de balas, mente abierta y un humor calcado... Cuando yo iba en cuarto medio, el Seba trabajaba en la Biblioteca de Santiago y era el más amado, tanto así, que fácilmente pudo haber sido elegido Alcalde. Corrijo: Primera Dama. Y el 2009, cuando entré a Diseño, casi no vi a un escondido chico de ojos claros, con musculosa blanca y jeans casuales.Se sentaba con la Dani Pay y nos conocimos por obra de Orianita; entramos a Diseño, ambos nuevos. No sabía su estrategia, que sólo me reveló un día conversando en el mismo lugar de siempre: Él sabía, desde que me vio por primera vez, que sería su mejor amiga; pensó: "O es mi mejor amiga, o la termino odiando". Me dio risa. Y, terminamos siendo mejores amigos. Los Profesores querían separarnos de asiento, cual niños de colegio, y nosostros dialogábamos como en un guión: cada siete palabras, dos frases o un gesto: risa. Desde el principio fue igual. Fanático de Britney Spears, Jiménez Cuadra Sebastián Andrés, guardaba su amor para sí, bailaba las coreografías como placer culpable, y conservaba su secreto. De más pequeño vivía en su mundo único y solo, dibujando e imaginándose historias infinitas. Pasaba días enteros así, y para la navidad sólo pedía un lápiz y un cuaderno, para seguir dibujando. Siempre supo que no era como los demás niños, él quería brillar y todo el mundo cerraba los ojos para no ver ese brillo, porque no era "normal", porque no era lo "correcto". Fue así como Sebastián creció gurdando ese brillo dentro, y callando el millón de cosas que quería decir, con su voz: no con otra. Y cuando lo conocí, quise que jamás tuviera que pretender ser gris como el resto. Además, no le resultaba ser gris. Sebastián es tan gracioso que duele la guata de risa. Es vanidoso, amable, creativo y coqueto. Es alegre, alegrésimo, no se echa a morir por nada. Disfruta su tiempo haciendo cortometrajes o creyendo que es modelo: Se pone sus audífonos, corre su soundtrack (Lady Gaga, Britney Spears y deivados) y camina en la pasarela (calle). A veces se baja antes de la micro para caminar más, y pensar (pensar cosas rubias, obvio). Para el verano tiene un millón de planes. Pero la vida para él, tiene otros planes, que él, ni siquiera se imagina. A las gente buena le pasan cosas buenas. Y el Seba, se merece el cielo.

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December 15, 2010