Testimonials
Dentro del cuarto la luz se había guardado debajo de la cama, fuera de él, sólo las lámparas de tungsteno seguían de pie frente al balizamiento de la calle. El puesto de tacos que ni remotamente habría pasado un examen de sanidad seguía abierto con una radio que mantenía su vigor cumbianchero mientras los dependientes … Read more
Dentro del cuarto la luz se había guardado debajo de la cama, fuera de él, sólo las lámparas de tungsteno seguían de pie frente al balizamiento de la calle. El puesto de tacos que ni remotamente habría pasado un examen de sanidad seguía abierto con una radio que mantenía su vigor cumbianchero mientras los dependientes depositaban las tripas de perro en los platos... realmente estaban buenas, no lo niego. Las agujetas ya me habían hecho varías veces las mismas tretas para llevarme a escuchar la tierra al oido, sin embargo, los autos estacionados estaban ahí para irme guiando en medio del recuerdo que en la sangre llevaba de esas botellas de hace unos momentos. Al llegar, no habría seguramente más de tres cigarros, los suficientes para encender la computadora y leer a la única persona que no sé si sea ficción o la realidad explotada de los mismos lugares que también traigo en el bolsillo trasero. Sólo aviento las sábanas por debajo de la cama junto con la ropa que desde hace tres semanas he traido puesta y me quedo recostado sin saber si mañana servirá el excusado por todo el vómito que le he dejado guardado desde hace una semana. Sabe. Realmente eres la mejor. Punto. No suficientes palabras para decírtelo... tus letras, tus fotos, ambas al mismo tiempo... en el momento exacto llegué a tu stream.
Read less