1992, Carlos Herrera
No se trata de fijarse del universo si no de sus detalles, esos que nos rodean desprendiéndose en rasgos, en señales, filosofía, historia, arte, la muy codificada armonía de los planetas, la hermenéutica de la imagen, a la expresión de una pasión, no como mi vida, pero tal vez llegaran mis fotos a manos de un piadoso escriba amante de los libros y el mundo enterarse que forme parte de su historia.