Llevo 21 veranos intentando averiguar a qué sabe el mundo, pero como todavía no le he sacado un sabor, vivo. Vivir, sí, sencillamente vivir. Eso solo, pero con una cámara en mano.
La fotografía me gusta como para formar parte de todos mis ahora. Por eso la utilizo para capturar pasado, presente y, tal vez, futuro.