e street man
Edificio La Jirafa
Una imagen característica de Oviedo es el edificio La Jirafa, proyectado en 1952 por los arquitectos Sidro, De la Torriente, Cavanillas y Suárez (algunos dicen que podrían haberse basado en la sede del Banco de Roma en Milán). Construido sobre el solar del antiguo mercado de El Progreso para dar lustre a la zona de la calle Pelayo, conocida en la época como el «arrabal de los estancos», fue inaugurado en 1957 y albergaba el Hotel La Jirafa y locales de oficinas. Así aguantó hasta finales de los 90, cuando sus dueños optaron por venderlo. Primero lo compró Cajastur, pero la estructura presentaba problemas que exigian una fuerte inversión y lo puso a la venta en 1998. Entonces lo cogió el grupo Mall, que impulsó junto a Realia un proyecto para hacer locales comerciales, oficinas y viviendas de lujo. La rehabilitación costó 45 millones pero fue un fiasco inmobiliario, ya que no se consiguió vender la mayoría de los pisos, algunos de ello de 300 metros cuadrados y un precio superior al millón de euros, a pesar de lo cual no cuentan con plaza de garaje. Finalmente, el Grupo Santander se ha hecho con La Jirafa y tratará de rentabilizar este edificio de 20 plantas y 60 metros de altura, curioso ejemplar de la arquitectura racionalista de los años del desarrollismo.
El dia de autos la luz se negaba a aparecer y ha sido necesario sacar petróleo con los niveles del PS para intentar dar algo de vida al edificio que era lo que me interesaba. No es exactamente la visión que me hubiera gustado pero los cielos asturianos mandan
Edificio La Jirafa
Una imagen característica de Oviedo es el edificio La Jirafa, proyectado en 1952 por los arquitectos Sidro, De la Torriente, Cavanillas y Suárez (algunos dicen que podrían haberse basado en la sede del Banco de Roma en Milán). Construido sobre el solar del antiguo mercado de El Progreso para dar lustre a la zona de la calle Pelayo, conocida en la época como el «arrabal de los estancos», fue inaugurado en 1957 y albergaba el Hotel La Jirafa y locales de oficinas. Así aguantó hasta finales de los 90, cuando sus dueños optaron por venderlo. Primero lo compró Cajastur, pero la estructura presentaba problemas que exigian una fuerte inversión y lo puso a la venta en 1998. Entonces lo cogió el grupo Mall, que impulsó junto a Realia un proyecto para hacer locales comerciales, oficinas y viviendas de lujo. La rehabilitación costó 45 millones pero fue un fiasco inmobiliario, ya que no se consiguió vender la mayoría de los pisos, algunos de ello de 300 metros cuadrados y un precio superior al millón de euros, a pesar de lo cual no cuentan con plaza de garaje. Finalmente, el Grupo Santander se ha hecho con La Jirafa y tratará de rentabilizar este edificio de 20 plantas y 60 metros de altura, curioso ejemplar de la arquitectura racionalista de los años del desarrollismo.
El dia de autos la luz se negaba a aparecer y ha sido necesario sacar petróleo con los niveles del PS para intentar dar algo de vida al edificio que era lo que me interesaba. No es exactamente la visión que me hubiera gustado pero los cielos asturianos mandan