ORENSE. Galicia. Fuente termal de las Burgas.
Galicia es muy rica en aguas termales y en la ciudad de Orense brotan distintos manantiales que hoy se incluyen en su oferta turística. Poder bañarse en piscinas al aire libre, en pleno invierno, es un atractivo de la ciudad.
Un ara dedicada a las ninfas de estas aguas nos da el primer nombre conocido de una mujer galaicorromana del siglo II d.C.: NYNPHEIS / CALPVRN/IA ABANA / AEBOSO / EX VISV / V S L, que significa "Calpurnia Abana Aeboso cumplió gustosa su voto a las Ninfas, bajo la inspiración de un sueño" Ello nos lleva al ritual, ya existente en Grecia siglos antes, de la "incubatio": cumpliendo unas condiciones, dormir en un lugar sagrado propiciaba que los dioses manifestaran en sueños al doliente la forma de curar su mal.
"Las excavaciones arqueológicas han exhumado vestigios de una piscina-santuario del siglo I d.C. y numerosas piedras votivas que hacen referencia a una divinidad indígena, Revve Anabaraego, morador de los manantiales y responsable de sus propiedades terapéuticas. Los nombres grabados en las aras proceden de distintos lugares del occidente romano, lo que indica que As Burgas fue un centro de peregrinaciones en la antigüedad, y uno de los santuarios indígenas más importantes de la península."(1)
En Orense, cualquier persona a la que preguntes por las Burgas, te mandará a esta fuente, aunque poco más arriba hay otra más pequeña. "Abaixo" (abajo) y "arriba" son los términos que las distinguen. Las actuales se construyeron en los siglos XVII y XIX con el fin de que cualquier habitante de la ciudad pudiera coger sus aguas a las que se atribuyen propiedades curativas de algunas dolencias, en especial de la piel y digestivas, pero no dejaron de usarse desde la época romana al menos. Durante la Edad Media el lugar tuvo un fuerte auge con la instalación de industrias artesanales que aprovechaban su calor.
El caudal es de 300 litros/minuto y su temperatura media la de 67 grados. Su carácter de "lugar sagrado" permaneció de alguna forma en la leyenda que afirma que las aguas nacen a los pies del Santo Cristo de la cercana Catedral.
Las aguas termales propiciaron la aparición de "casas de baños" en tiempos en los que la existencia de un lugar para ello en la propia casa era impensable. Dejo dos testimonios como curiosidad:
En nuestra casa de la calle de La Libertad no teníamos bañera, por lo que nuestra madre nos llevaba en los meses de invierno dos veces por semana a bañarnos en la casa de baños La Moderna, que estaba a orillas del Barbaña y debajo de la Plaza de Abastos.[...] A la casa de baños siempre íbamos a última hora de la tarde. Mis hermanas llevaban ellas su muda limpia; a mi hermano y a mí nos la llevaba nuestra madre. Las blancas y grandes toallas de baño y el jabón lo suministraba la casa de baños. Cogíamos una amplia estancia en la que había dos bañeras, a un lado íbamos los dos chicos y al otro mi madre y las tres chicas. Las bañeras eran preciosas, blancas, de mármol, muy amplias, cabíamos los dos dentro de una. Por los grifos salía un gran chorro de agua caliente, que era una delicia. Como el agua es medicinal, la llevábamos siempre para casa en un botijo. La bebía, ya fría, la abuela Mamá María y nos decía que le era muy buena para los bronquios". 2)
"En ese tiempo [1880], los baños, que aún se conservan, estaban excavados en la roca del terreno, y se llenaban con el agua de los tres manantiales propios, de aguas semejantes a las de As Burgas, a una temperatura de 45 grados." (3)
NOTA: Ampliando la foto, puede verse en la placa de la derecha el análisis químico de las aguas.
(1) www.turismodeourense.gal/termalismo/termas-e-historia/
(2) www.laregion.es/opinion/enrique-torres-vazquez/casa-banos...
(3) diariodeunmedicodeguardia.blogspot.com/2014/06/por-las-ca...
ORENSE. Galicia. Fuente termal de las Burgas.
Galicia es muy rica en aguas termales y en la ciudad de Orense brotan distintos manantiales que hoy se incluyen en su oferta turística. Poder bañarse en piscinas al aire libre, en pleno invierno, es un atractivo de la ciudad.
Un ara dedicada a las ninfas de estas aguas nos da el primer nombre conocido de una mujer galaicorromana del siglo II d.C.: NYNPHEIS / CALPVRN/IA ABANA / AEBOSO / EX VISV / V S L, que significa "Calpurnia Abana Aeboso cumplió gustosa su voto a las Ninfas, bajo la inspiración de un sueño" Ello nos lleva al ritual, ya existente en Grecia siglos antes, de la "incubatio": cumpliendo unas condiciones, dormir en un lugar sagrado propiciaba que los dioses manifestaran en sueños al doliente la forma de curar su mal.
"Las excavaciones arqueológicas han exhumado vestigios de una piscina-santuario del siglo I d.C. y numerosas piedras votivas que hacen referencia a una divinidad indígena, Revve Anabaraego, morador de los manantiales y responsable de sus propiedades terapéuticas. Los nombres grabados en las aras proceden de distintos lugares del occidente romano, lo que indica que As Burgas fue un centro de peregrinaciones en la antigüedad, y uno de los santuarios indígenas más importantes de la península."(1)
En Orense, cualquier persona a la que preguntes por las Burgas, te mandará a esta fuente, aunque poco más arriba hay otra más pequeña. "Abaixo" (abajo) y "arriba" son los términos que las distinguen. Las actuales se construyeron en los siglos XVII y XIX con el fin de que cualquier habitante de la ciudad pudiera coger sus aguas a las que se atribuyen propiedades curativas de algunas dolencias, en especial de la piel y digestivas, pero no dejaron de usarse desde la época romana al menos. Durante la Edad Media el lugar tuvo un fuerte auge con la instalación de industrias artesanales que aprovechaban su calor.
El caudal es de 300 litros/minuto y su temperatura media la de 67 grados. Su carácter de "lugar sagrado" permaneció de alguna forma en la leyenda que afirma que las aguas nacen a los pies del Santo Cristo de la cercana Catedral.
Las aguas termales propiciaron la aparición de "casas de baños" en tiempos en los que la existencia de un lugar para ello en la propia casa era impensable. Dejo dos testimonios como curiosidad:
En nuestra casa de la calle de La Libertad no teníamos bañera, por lo que nuestra madre nos llevaba en los meses de invierno dos veces por semana a bañarnos en la casa de baños La Moderna, que estaba a orillas del Barbaña y debajo de la Plaza de Abastos.[...] A la casa de baños siempre íbamos a última hora de la tarde. Mis hermanas llevaban ellas su muda limpia; a mi hermano y a mí nos la llevaba nuestra madre. Las blancas y grandes toallas de baño y el jabón lo suministraba la casa de baños. Cogíamos una amplia estancia en la que había dos bañeras, a un lado íbamos los dos chicos y al otro mi madre y las tres chicas. Las bañeras eran preciosas, blancas, de mármol, muy amplias, cabíamos los dos dentro de una. Por los grifos salía un gran chorro de agua caliente, que era una delicia. Como el agua es medicinal, la llevábamos siempre para casa en un botijo. La bebía, ya fría, la abuela Mamá María y nos decía que le era muy buena para los bronquios". 2)
"En ese tiempo [1880], los baños, que aún se conservan, estaban excavados en la roca del terreno, y se llenaban con el agua de los tres manantiales propios, de aguas semejantes a las de As Burgas, a una temperatura de 45 grados." (3)
NOTA: Ampliando la foto, puede verse en la placa de la derecha el análisis químico de las aguas.
(1) www.turismodeourense.gal/termalismo/termas-e-historia/
(2) www.laregion.es/opinion/enrique-torres-vazquez/casa-banos...
(3) diariodeunmedicodeguardia.blogspot.com/2014/06/por-las-ca...