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SANTIAGO DE COMPOSTELA, Galicia. Catedral. Platerías. Ballestero.

Hace un tiempo ya, nuestro amigo Ray subió a su galería esta misma foto y su texto tan completo deja poco lugar a nuevas aportaciones: flic.kr/p/fCUqeD

 

Y me permito repetirla porque leí hace poco otro artículo del profesor Castiñeiras, distinto del que Ray cita (en el que ya habla de "imagen de la discordia", "arma diabólica" y cuestiones tan metafísicas como "amplificación de los efectos del pecado original"), que me dejó un tanto confuso y, curioseando en internet, he comprobado que las verdades a medias y las interpretaciones sin fundamentar se repiten como un eco.

 

Para él, el ballestero (junto al centauro, la sirena y el hombre cabalgado sobre un gallo) son "personificaciones del pecado". De ahí a que en otras webs se diga que representa el mal hay un corto paso que no ha habido dificultad en dar pese a la enorme diferencia de los conceptos.

 

Castiñeiras considera que el relieve procede de la puerta septentrional y se basa en la descripción del Calixtino: "Hay talladas por todo alrededor muchas imágenes de santos, de bestias, de hombres, de ángeles, de mujeres, de flores y de otras criaturas, cuya esencia y calidad no podemos describir a causa de su gran cantidad" [...] A la izquierda de la entrada lateral sobre las puertas se ven en relieve los meses del año y muchas hermosas alegorías" (Calixtino, V, 9). Bien pudiera ser así, sin duda, pero el mismo códice describe en la puerta meridional, es decir, la actual de Platerías: "El muro, por arriba y por abajo, tanto a la derecha como a la izquierda, está bellamente esculpido con flores, hombres, santos, bestias, aves, peces y con otras labores que no podemos describir", es decir, prácticamente lo mismo. El que en Platerías hubiera que quitar y reubicar piezas parece bastante lógico dada su historia. La afirmación de Castiñeiras, que no hipótesis, le lleva a atribuir esta pieza al "maestro de la Puerta Francígena" y a relacionarla con Moissac a través de Toulouse y los viajes de Gelmírez.

 

Leo en la web "arquivoltas" que la sirena es "imagen ahora del engaño y el embrujo de los placeres del mundo" y bien que estoy de acuerdo con ella y no con esa asociación sirena-lujuria, basada en hechos mucho más tardíos, de los que hay ecos en Cervantes, que tantas veces se hace. Y añade: "Por ello la figura es herida por las flechas del Centauro, representando así una alegoría de la lucha contra el mal". Y se me ocurre que quien lucha contra el mal es el bien, luego el centauro no puede ser "personificación del pecado" como antes había escrito Castiñeiras. Sin embargo, García Omedes también identifica al ballestero con el mal.

 

Parece necesario recordar que estamos en un templo cristiano y que los únicos conceptos válidos para interpretarlo son los que utiliza esta religión, no los que a nosotros se nos antojen. Para la RAE, "mal" es sinónimo de "malo", pero en la doctrina cristiana "el mal" se usa en sustantivo como una forma más de designar al demonio. La última frase de la oración más relevante que contiene el N.T., el "Padre nuestro", enseñada directamente por Jesús como forma de orar, es: "líbranos del mal". Y las iglesias cristianas (católica, protestante y ortodoxa) han entendido siempre que ese "mal" es Satanás. La mayoría de las iglesias ortodoxas utilizan la palabra "maligno" en lugar de "mal". Así, iríamos a parar a que ballestero sería sinónimo de Satanás..

 

Un último apunte sobre la ballesta: citar las frases a medias es una forma de engaño. Y, contra lo que leemos en muchas webs, insistir en que el II Concilio de Letrán (1139) prohibía, en su canon 29, no sólo el uso de la ballesta "contra los cristianos", sino también el del arco y la honda, es decir, armas que podían matar desde cierta distancia y ante las que cabía poca defensa. No he podido averiguar el porqué de este canon pero me adhiero a las tesis de que trataba de dar solución a un problema temporal y concreto. Pero ello no convertía a la ballesta, como se ha escrito, en personificación o instrumento del mal o del pecado en forma alguna; fue usada por los ejércitos cristianos no ya en su lucha contra los invasores, sino en sus propias guerras internas. La Historia Compostelana (primera mitad siglo XII), recoge textos como éste que Ray acertadamente cita y yo repito: "Los pontífices de la iglesia de Santiago, protegidos por armas militares, acostumbraban a marchar a la guerra y a reprimir duramente la audacia de los sarracenos, por lo que entre los gallegos surgió este refrán: 'Obispo de Santiago, báculo y ballesta'" (II,1)

 

Quizá este ballestero esté ligado más con ese recuerdo y menos con tantos "males", "pecados" y compañía, que ya aburren. La historia y sus protagonistas a comienzos del siglo XII fue la que fue y no cabe olvidarla.

 

consellodacultura.gal/publicacions-dixitais/lecturaonline...

www.arquivoltas.com/21-LaCoruna/01-Santiago-10a.htm

HISTORIA COMPOSTELANA, Akal, Madrid, 1994, p.297.

 

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Uploaded on July 24, 2016
Taken on July 18, 2016