Polycarpio
Si lo tocas, vuelves - Praha
En el puente Carlos hay casi una treintena de esculturas (incluidas las de las torres), y la leyenda narra que por las noches, cuando ningún alma cruza por él, las estatuas bajan de sus pedestales para charlar. Existen dos torres que flanquean esta imponente pasarela de piedra, la de la Ciudad Vieja y la de la Mala Strana.
En el puente, hay una diversidad de santos, desde San Antonio de Padua, a sant Vicenç Ferrer (que aparece convirtiendo al cristianismo a un rabino), santa Ana, también el grupo formado por la Virgen, santo Domingo y santo Tomás (de 1708 y que como eran conocidos como los canes de Dios, aparecen con el símbolo de la orden, un perro), y san Vito (patrón del puente). Pero quien se lleva las palmas es sin duda el rey de las visitas: san Juan Nepomuceno, que tiene su estatua entre san Antonio de Padua y el grupo formado por san Norberto, san Wenceslao y san Segismundo. El santo praguense fue ajusticiado por Wenceslao IV por desacato (hay quien dice que era el confesor de la reina y que no quería soltar prenda de los secretos de esta al rey) porloque que fue lanzado al Moldava después de haber sido martirizado. Es por eso que miles de turistas al día ponen su mano sobre un relieve que está a pies del santo donde se ve la figura de Nepomuceno cuando es echado al río, ya que creen que trae suerte. De tanto tocar el perfil del santo, la chapa ha quedado desgastada y se puede distinguir fácilmente porque su color es mucho menos oscuro que el resto del relieve.
Y pues, como en casi toda ciudad europea, en el puente también hay un lugar para pedir lo que plazca, y este lugar es donde fue echado el santo al agua, se dice que si lo tocas vuelves.
Yo soy un escéptico de marca, pero por la dudas lo toque para ha ver si vuelvo, y que paso me gusto tanto esa ciudad que si tengo vida (porque la plata no me apura) estoy seguro que volveré.
Si lo tocas, vuelves - Praha
En el puente Carlos hay casi una treintena de esculturas (incluidas las de las torres), y la leyenda narra que por las noches, cuando ningún alma cruza por él, las estatuas bajan de sus pedestales para charlar. Existen dos torres que flanquean esta imponente pasarela de piedra, la de la Ciudad Vieja y la de la Mala Strana.
En el puente, hay una diversidad de santos, desde San Antonio de Padua, a sant Vicenç Ferrer (que aparece convirtiendo al cristianismo a un rabino), santa Ana, también el grupo formado por la Virgen, santo Domingo y santo Tomás (de 1708 y que como eran conocidos como los canes de Dios, aparecen con el símbolo de la orden, un perro), y san Vito (patrón del puente). Pero quien se lleva las palmas es sin duda el rey de las visitas: san Juan Nepomuceno, que tiene su estatua entre san Antonio de Padua y el grupo formado por san Norberto, san Wenceslao y san Segismundo. El santo praguense fue ajusticiado por Wenceslao IV por desacato (hay quien dice que era el confesor de la reina y que no quería soltar prenda de los secretos de esta al rey) porloque que fue lanzado al Moldava después de haber sido martirizado. Es por eso que miles de turistas al día ponen su mano sobre un relieve que está a pies del santo donde se ve la figura de Nepomuceno cuando es echado al río, ya que creen que trae suerte. De tanto tocar el perfil del santo, la chapa ha quedado desgastada y se puede distinguir fácilmente porque su color es mucho menos oscuro que el resto del relieve.
Y pues, como en casi toda ciudad europea, en el puente también hay un lugar para pedir lo que plazca, y este lugar es donde fue echado el santo al agua, se dice que si lo tocas vuelves.
Yo soy un escéptico de marca, pero por la dudas lo toque para ha ver si vuelvo, y que paso me gusto tanto esa ciudad que si tengo vida (porque la plata no me apura) estoy seguro que volveré.