Fotos_Mariano_Villalba
Trogir (Croacia)
Fue fundada por los griegos entre los siglos III-IV a.C, durante su expansión por la costa mediterránea y adriática. Durante el siglo I d.C, Trogir pasó a depender del Imperio Romano con el nombre de Tragurium Civium Romanorum junto con Salona, centro de la provincia romana de Dalmacia. Tras la caída del Imperio romano en el s. V, Trogir se constituyó como otras ciudades croatas en ciudad estado. En el s. VI los croatas se asentaron en el área de Trogir, pero la fisonomía actual de la ciudad vendría dada en la Edad Media, cuando los constructores y los masones construyeron iglesias y renovaron el viejo oppidum romano. En su lucha contra los Venecianos, los reyes de Hungría consiguieron que Trogir se pusiera de su parte a cambio de garantizar su independencia. Sus ciudadanos podían elegir libremente a sus dirigentes y ya en el s. XI, esta pequeña ciudad se apretaba sobre un islote fortificado. A principios del s. XIII, mientras que todavía se recuperaban de las incursiones de los venecianos, que habían atacado el enclave en varias ocasiones durante su guerra con Hungría, comienza la construcción, bajo el mandato del rector Ilija, perteneciente a la familia de Kacic, de su catedral nueva. Cuarenta años más adelante, el maestro Radovan talló su portada principal en la piedra de Seget. Sin embargo su época de esplendor se vio radicalmente cortada con la brutal conquista de los venecianos en 1420 que, tras un largo asedio devastaron gravemente la ciudad. La ocupación veneciana duró casi cuatro siglos, hasta 1797. Durante ese tiempo, Trogir fue nuevamente reconstruida y se construyeron nuevos palacios, casas, torres y fortalezas. Tras un breve periodo de independencia, Trogir cae esta vez bajo dominación de las tropas Napoleónicas, que permanecieron en la ciudad hasta 1814 fecha en que es liberada por los austriacos que anexionarían la ciudad para su Imperio hasta 1914. Tras la primera guerra mundial, Trogir, junto con el resto de Croacia, formó parte del estado del entonces recién creado estado Yugoslavo. Sin embargo, su decadencia, iniciada cien años atrás persistió durante buena parte del s. XX. No es hasta 1970 cuando la industria y el turismo hace resurgir la vitalidad de la ciudad. Este desarrollo sería nuevamente interrumpido por la agresión serbia de 1991, cuando su economía sufrió consecuencias serias. Los procesos en curso para la integración en la Comunidad Europea de Croacia, así como el reconocimiento de Trogir por parte de la Unesco como patrimonio de la Humanidad en 1997, ha reestablecido a Trogir como destino turístico excepcional.
Trogir (Croacia)
Fue fundada por los griegos entre los siglos III-IV a.C, durante su expansión por la costa mediterránea y adriática. Durante el siglo I d.C, Trogir pasó a depender del Imperio Romano con el nombre de Tragurium Civium Romanorum junto con Salona, centro de la provincia romana de Dalmacia. Tras la caída del Imperio romano en el s. V, Trogir se constituyó como otras ciudades croatas en ciudad estado. En el s. VI los croatas se asentaron en el área de Trogir, pero la fisonomía actual de la ciudad vendría dada en la Edad Media, cuando los constructores y los masones construyeron iglesias y renovaron el viejo oppidum romano. En su lucha contra los Venecianos, los reyes de Hungría consiguieron que Trogir se pusiera de su parte a cambio de garantizar su independencia. Sus ciudadanos podían elegir libremente a sus dirigentes y ya en el s. XI, esta pequeña ciudad se apretaba sobre un islote fortificado. A principios del s. XIII, mientras que todavía se recuperaban de las incursiones de los venecianos, que habían atacado el enclave en varias ocasiones durante su guerra con Hungría, comienza la construcción, bajo el mandato del rector Ilija, perteneciente a la familia de Kacic, de su catedral nueva. Cuarenta años más adelante, el maestro Radovan talló su portada principal en la piedra de Seget. Sin embargo su época de esplendor se vio radicalmente cortada con la brutal conquista de los venecianos en 1420 que, tras un largo asedio devastaron gravemente la ciudad. La ocupación veneciana duró casi cuatro siglos, hasta 1797. Durante ese tiempo, Trogir fue nuevamente reconstruida y se construyeron nuevos palacios, casas, torres y fortalezas. Tras un breve periodo de independencia, Trogir cae esta vez bajo dominación de las tropas Napoleónicas, que permanecieron en la ciudad hasta 1814 fecha en que es liberada por los austriacos que anexionarían la ciudad para su Imperio hasta 1914. Tras la primera guerra mundial, Trogir, junto con el resto de Croacia, formó parte del estado del entonces recién creado estado Yugoslavo. Sin embargo, su decadencia, iniciada cien años atrás persistió durante buena parte del s. XX. No es hasta 1970 cuando la industria y el turismo hace resurgir la vitalidad de la ciudad. Este desarrollo sería nuevamente interrumpido por la agresión serbia de 1991, cuando su economía sufrió consecuencias serias. Los procesos en curso para la integración en la Comunidad Europea de Croacia, así como el reconocimiento de Trogir por parte de la Unesco como patrimonio de la Humanidad en 1997, ha reestablecido a Trogir como destino turístico excepcional.