La mujer adultera (Puerta de Platerias)
La mujer era una imagen recurrente para representar el mundo carnal y sexual, sobre todo si esta tenía cabellos rizados , simbolizando la tentación y el pecado frente a representaciones sagradas como las de la Virgen, con cabello liso y simétrico.
La interpretación más generalizada de esta figura es la de la mujer adúltera, de la cual ya se nos habla en el siglo XII dentro del Libro V del Códice Calixtino:
“Y no ha de relegarse al olvido que junto a la tentación del Señor está una mujer sosteniendo entre sus manos la cabeza putrefacta de su amante, cortada por su propio marido, quien la obliga dos veces por día a besarla. ¡Oh, cuán grande y admirable justicia de la mujer adúltera para contarla a todos!”
En el Códice se interpreta como una mujer infiel, castigada por su marido a sostener eternamente la cabeza decapitada de su amante y besarla dos veces al día.
La mujer adultera (Puerta de Platerias)
La mujer era una imagen recurrente para representar el mundo carnal y sexual, sobre todo si esta tenía cabellos rizados , simbolizando la tentación y el pecado frente a representaciones sagradas como las de la Virgen, con cabello liso y simétrico.
La interpretación más generalizada de esta figura es la de la mujer adúltera, de la cual ya se nos habla en el siglo XII dentro del Libro V del Códice Calixtino:
“Y no ha de relegarse al olvido que junto a la tentación del Señor está una mujer sosteniendo entre sus manos la cabeza putrefacta de su amante, cortada por su propio marido, quien la obliga dos veces por día a besarla. ¡Oh, cuán grande y admirable justicia de la mujer adúltera para contarla a todos!”
En el Códice se interpreta como una mujer infiel, castigada por su marido a sostener eternamente la cabeza decapitada de su amante y besarla dos veces al día.