Las cosas pequeñitas.
Qué grandeza tienen
esas cosas pequeñitas
que se esparcen por los campos
para poner su color,
y sin más utilidad
nos alegran y nos llenan
los ojos de alegría.
Y ellas, leves, que hasta el aire
hace volar sus rojas hojas
que cautas y silenciosas
se van perdiendo al azar.
Qué pequeñas son las cosas
que nos hacen suspirar,
y poner un sentimiento
a volar junto a la hoja
que se pierde al azar.
Las cosas pequeñitas.
Qué grandeza tienen
esas cosas pequeñitas
que se esparcen por los campos
para poner su color,
y sin más utilidad
nos alegran y nos llenan
los ojos de alegría.
Y ellas, leves, que hasta el aire
hace volar sus rojas hojas
que cautas y silenciosas
se van perdiendo al azar.
Qué pequeñas son las cosas
que nos hacen suspirar,
y poner un sentimiento
a volar junto a la hoja
que se pierde al azar.