¡Podrá el mar con su bravura!
¡Podrá el mar con su bravura
romper la roca a pedazos
y hacer que se lamente
de por vida a sus pies!
Entre Gea y Poseidón
buenos lazos se crearon
y entre ambos procrearon
al temible gigante Anteo,
guardián de los infiernos.
Y puesto que amores queridos
han de ser reñidos,
no temas que mal acaben
que allí acuerdo habrá.
Y es que los dioses, ¡aún dioses!,
como humanos se comportan
y caen en los mismos deslices
y en los mismos apretones.
¡Podrá el mar con su bravura!
¡Podrá el mar con su bravura
romper la roca a pedazos
y hacer que se lamente
de por vida a sus pies!
Entre Gea y Poseidón
buenos lazos se crearon
y entre ambos procrearon
al temible gigante Anteo,
guardián de los infiernos.
Y puesto que amores queridos
han de ser reñidos,
no temas que mal acaben
que allí acuerdo habrá.
Y es que los dioses, ¡aún dioses!,
como humanos se comportan
y caen en los mismos deslices
y en los mismos apretones.