almerich
Kasbahs
De repente, alguien grita a mis espaldas, es un niña que me señala su casa, de adobe y paja como todas. Lleva un vaso en la mano y veo a su madre a lo lejos haciéndome señas, paro y me acerco a ellas, me invitan a entrar. Su hogar no tiene más mobiliario que una jarapa de lana en el suelo y en el centro, un pequeño brasero. El té caliente tiene un fuerte sabor a menta. Pronto aparece el padre con dos pequeños más, es joven pero parece mucho mayor. Me ofrece un mugriento jersey, se lo agradezco pero trato de explicarle que no es necesario. La ropa que llevo la utilizo habitualmente en montaña y en apenas diez minutos estará seca, no logro que me entienda pero no importa. Aunque la lluvia persiste, tengo que continuar, pues se me puede hacer de noche. Les ofrezco unos dirhams pero se ofenden, aún así lo dejo en una pequeña repisa sin que me vean. Tras rebasar el collado vuelve a aparecer el sol y un inmenso arco iris cubre todo el valle, consigo fotografiarlo en toda su extensión por primera vez en mi vida.
Kasbahs
De repente, alguien grita a mis espaldas, es un niña que me señala su casa, de adobe y paja como todas. Lleva un vaso en la mano y veo a su madre a lo lejos haciéndome señas, paro y me acerco a ellas, me invitan a entrar. Su hogar no tiene más mobiliario que una jarapa de lana en el suelo y en el centro, un pequeño brasero. El té caliente tiene un fuerte sabor a menta. Pronto aparece el padre con dos pequeños más, es joven pero parece mucho mayor. Me ofrece un mugriento jersey, se lo agradezco pero trato de explicarle que no es necesario. La ropa que llevo la utilizo habitualmente en montaña y en apenas diez minutos estará seca, no logro que me entienda pero no importa. Aunque la lluvia persiste, tengo que continuar, pues se me puede hacer de noche. Les ofrezco unos dirhams pero se ofenden, aún así lo dejo en una pequeña repisa sin que me vean. Tras rebasar el collado vuelve a aparecer el sol y un inmenso arco iris cubre todo el valle, consigo fotografiarlo en toda su extensión por primera vez en mi vida.